Las esperanzas de los argentinos estaban en poder ganar la Copa Davis. En este año de mundiales, nuestro país no había podido traer ninguna medalla dorada. La última oportunidad la tenía el equipo de tenis, con la posibilidad de traer desde Rusia la ensaladera de plata, trofeo que aún no teníamos en la vitrina nacional.
Las espectativas eran muchas. El equipo estaba confiado. La hinchada estuvo presente los tres días en el estadio de Moscú. Pero no se pudo. 3-2 fue el marcador final.
Los puntos, uno a uno.
Juan Ignacio Chela abrío el primer día de la serie contra Nicolay Davydenko. El de ciudad Evita perdió en cuatro sets (6-1, 6-2, 5-7 y 6-4) ante el local, quien hizo oído sordos a las estadísticas que marcaban la supremasía del argentino (5-0 en partidos jugados), y puso a Rusia arriba en el tanteador general.
En seguida, fue el turno de los singlistas número uno de cada país. Por el lado argentino, David Nalbandian, por el ruso, Marat Safin. Ese juego quedó para el de Unquillo, quien tuvo una excelente performance y fue un justo ganador. El resultado, un triple 6-4.
Los argentinos Nalbandian y Calleri tuvieron una mala segunda jornada, perdiendo el dobles, y jugando mal. El tercer punto, entonces, Marat Safin y Dmitry Tursunov se lo dieron al equipo ruso (6-2, 6-3, 6-4). Así, los locales quedaban "match point" para el tecer día de la serie.
Afortunadamante para el conjunto nacional, Nalbandian volvió a jugar en un nivel estupendo y consiguió el cuarto punto, por lo que la definición del campeonato estaba para cualquiera de los dos países.
Chucho Acasuso tenía en sus manos la posibilidad y la responsabilidad de darle el punto decisivo al equipo nacional, que lo consagraría por primera vez campeón de copa Davis. Pero Safin no se lo permitió. A pesar de la garra y el buen tenis del argentino, Safín se quedó con el quinto punto, y en palabras de Mancina: "Rusia fue un justo campeón".
Quedó la bronca, la desilusión, la sensación de las manos vacías. Seguramente Argentina el año que viene tendrá las mismas chances que este, de hacerse de la ensaladera de plata, esa que tanto añora y que tanto se hace esperar.
El año pasado, quedamos en las semifinales, este, en la finales... Quien dice que el año próximo nuestros muchachos no vuelvan con el trofeo. Habrá que esperar hasta el 2007.









